Violeta Parra: Una mujer que no podía vivir sin amor

Tras un período de…

1 minuto mirando al infinito y sigo sin poder describir este período. Período de stand-by, crecimiento personal, desconexión, búsqueda de mí misma, locura transitoria… y tantas cosas más.

Pero a lo que iba, tras este período de ausencia, ¡he vuelto!

Y vengo a compartir con vosotras un poco del legado y el arte de la chilena Violeta Parra, con el que conecto de una manera muy especial. Me doy cuenta de que con los años voy valorando artistas que desprenden sensibilidad y autenticidad por cada poro de su piel. Será que yo ando en la búsqueda de esa autenticidad…

Una mujer adelantada a su tiempo

Violeta era una mujer con carácter, con una pasión desbordante que guiaba su vida y que transmitía a través de sus canciones.

“A Violeta la han transformado en la Virgen María de los campos, pero ella no es así, es la auténtica mujer de campo. Es mucho más fuerte, interesante, especial y milagrosa esta Violeta que describo que esa especie de Virgen María inmaculada y santa que sólo está componiendo” (Mónica Echeverría, 2010).

Pequeño inciso, estoy escuchando a otra grande como es Mercedes Sosa mientras escribo estas líneas y me veo en la obligación de compartir su arte con vosotras, porque me emociona y a la vez me hace sentir fuerte, como si con su canción me dijese “no estás sola, confía en ti” y ojalá os transmita también esa sensación. Esta canción en concreto es de Silvio Rodríguez, pero la versión de Mercedes verdaderamente me toca el alma:

Si no creyera en lo que creo
Si no creyera en algo puro

Si no creyera en cada herida
Si no creyera en la que ronde
Si no creyera en lo que esconde
Hacerse hermano de la vida

Si no creyera en quien me escucha
Si no creyera en lo que duele
Si no creyera en lo que quede
Si no creyera en lo que lucha

Que cosa fuera…

La pobreza en Chile a través de sus canciones

Junto con cantar al amor, Violeta denunció a través de su música la pobreza existente en Chile y las causas que la condicionan, descubriendo así formas de opresión tanto de clase como de etnia, al señalar la sufrida por los mapuches en algunas de sus canciones.

Sin darse cuenta, esta chilena adelantada a su tiempo ya realizaba análisis interseccionales a través de sus canciones y a través de su forma de vida y comportamiento, muy alejada de la que cualquier mujer de su época se supone debía seguir.

“Es así como Al centro de la injusticia (1964-1965) puso de manifiesto las profundas desigualdades sociales de Chile, con las carencias en salud de los pobladores y la dependencia del país del capital extranjero. En Cantores que reflexionan (1964-1965) contrapuso la verdad y la mentira en el estilo de la refalosa. En Miren como sonríen (1960-1963) presenta en una melodía de sirilla-canción una denuncia quemante de los dobleces y falsas promesas de los políticos ante la gente, apoyados en la fuerza represiva y en el doble estándar de la Iglesia pre-Concilio Vaticano II. En Por qué los pobres no tienen (1961) denuncia el adormecimiento de la gente apaciguados por la actitud de una Iglesia preconciliar” (Merino, 2017, pág. 2)

Sin olvidar su mítica “Gracias a la vida”, que me apena y me da esperanza a la vez, esa sensación agridulce que tanto atrae… Al final la vida es eso, aprender a vivir aceptando esa sensación.

Una de sus últimas canciones fue su “Maldito del alto cielo”, donde nada le queda por maldecir en el mundo. Cuando Violeta llega a maldecir el amor…

Maldigo el vocablo amor
con toda su brujería,
cuánto será mi dolor…

…me pregunto, como ella, ¿cuánto sería su dolor? Para terminar con su vida un 5 de febrero de 1967. 

Nos dejó al menos con su voz y su sensibilidad, que serán eternas.

Su obra creativa ha inspirado a compositores en su Chile natal y el resto del mundo. Es por ello que su legado creativo es parte tanto de Chile, como de toda la humanidad.

Una mujer que no podía vivir sin amor…

Fuentes:

Gallo, Macarena (26 de septiembre de 2010). “Violeta no podía vivir sin un hombre haciéndole el amor”The clinic [Recuperado el 16 de octubre de 2018]

Merino Montero, L. (2017) Editorial II Violeta Parra: figura canónica de la música chilena y universal. Revista musical chilena, (227), 9-10[Recuperado el 16 de octubre de 2018]

Elaboración propia

 

Acerca de feminismoeinterseccionalidad

Soy simplemente una guerrera más, tal y como me describieron allá por Argentina durante mis andadas, luchadora por un mundo mejor y que camina hacia una utopía. ¿Mi nombre? Pues, aunque no considere del todo necesario compartirlo ya que soy una persona más y tal y cual y no me gusta personalizar, como os considero compis de viaje lo comparto con vosotr@s, me llamo Verónica Pardo Quiles.
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